NUESTRAS CREENCIAS

Si tiene preguntas de cualquiera de las conclusiones en las que como iglesia hemos obtenido a través del beneficio de estudiar La Biblia, al igual que otras generaciones guiadas por Dios antes que nosotros, por favor compártalas para intercambiar un dialogo en el futuro. Le damos la bienvenida a la discusión y esperamos aclarar las dudas con usted en un espíritu de humildad y amor para con Dios y Su palabra.

Las siguientes afirmaciones intentan definir la base de nuestra Fe cristiana:
• Creemos que la Biblia es la palabra escrita de Dios, inspirada por el Espíritu Santo sin error en los escritos originales. La Biblia es la revelación de la verdad de Dios que es infalible y autoritativa en todos los aspectos de la fe y la práctica.
• Creemos en la Santa Trinidad. Solo hay un Dios que existe, eternamente en tres personas: El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo.
• Creemos que la humanidad es pecadora y que no puede salvarse a si misma del justo juicio de Dios, sino solamente por Su misericordia.
• Creemos que la Salvación viene solo de Dios y que Él soberanamente escoge a aquellos que salvará. Creemos que su elección está basada en Su Gracia, no por merito personal ninguno o por alguna predeterminación humana antes vista.
• Creemos que Jesucristo es el eterno Hijo de Dios, quien vivió de manera perfecta y se sacrifico a través de su muerte para limpiar los pecados de todos los que crean en Él, solamente para salvación.
• Creemos que Dios es clemente y fiel con su gente, esto no de manera individual sino también en familias de generación en generación de acuerdo a las promesas de Su Pacto.
• Creemos que el Espíritu Santo mora en el pueblo de Dios, que da fuerza y sabiduría para creer en Cristo y seguirlo.
• Creemos que Jesús volverá en cuerpo visible, para juzgar a todo ser humano y recibir a su Pueblo.
• Creemos que todos los aspectos de nuestra vida son para la Gloria de Dios bajo el Señorío de Jesucristo.
Para una mejor elucidación de nuestras afirmaciones le invitamos a leer La Confesión de Fe de Westminster, publicada en 1646, junto a los Catecismos Menor y Mayor de Westminster.

VALORES

Compromiso con la plantación de iglesias:
(Ampliar el Reino de Dios a través del fundar y multiplicar iglesias centradas en el evangelio)

“Yo edificaré mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.” Mateo 16:18

“Caminaré entre vosotros y seré vuestro Dios, y ustedes serán mi pueblo”. Lev 26:12

Cuando Jesús de Nazaret, estuvo en la tierra, su misión fue la de buscar y salvar a aquellos se habían perdido. Mientras estuvo en la tierra, El fundó una comunidad escandalosa formada por “sanadores- heridos” que serían sus principales mensajeros del mensaje de salvación. Este grupo de guerreros se encargó de tomar por asalto las puertas del mismo infierno. Este grupo, aunque lleno de problemas, es la iglesia, esta es el vehículo principal que Dios comisiono para traer la redención y la esperanza de renovación al mundo.

De los seguidores de Jesús, Pablo, quizás el más grande misionero, modeló este mismo principio. Pablo fue a las grandes ciudades de su región, y, allí, plantó iglesias (cf. Hechos 16:9,12 y Tito 1:5). El legado de Pablo sobre la plantación de iglesias, nos muestra que las iglesias nuevas son la mejor forma de influir permanentemente las ciudades y culturas.

Con los años, ha habido un montón de grandes individuos que han realizado cosas realmente buenas para el Reino de Dios. Pero el principal plan de Dios y la fuerza más poderosa para la redención de toda la creación es la iglesia misma. Dios no dijo: “Yo seré su Dios y ustedes serán mi persona”, más bien dijo, “ustedes serán mi pueblo.” Las comunidades de fe son lo que Dios utiliza principalmente para llevar a cabo sus propósitos en el mundo. Además, ninguna iglesia solitaria podría atreverse a creer que podrían influenciar y sanar Puerto Rico de una manera cultural, social y espiritualmente. A tal efecto, la Iglesia de La Travesía se ha comprometido a multiplicarse en otras iglesias centradas en el Evangelio.

Estudios confirman que la membrecía promedio obtenidas por iglesias jóvenes es de 60-80%, y estos son miembros que no habían asistido a ninguna otra iglesia, mientras que las llamadas mega- iglesias, aumentan por tasas marginales, de 80-90% pero su membrecía se compone de personas que vienen de otras iglesias. El desarrollo de nuevas comunidades eclesiásticas es claramente la mejor manera de alcanzar a los perdidos, y llevar a cabo la misión que Cristo Jesús nos ha encomendado.

Las iglesias que se preocupan profundamente por el esfuerzo misionero (a saber, las personas perdidas y quebrantadas), no se están en contra de la fundación de nuevas iglesias, al contrario, alegremente se interesan pos las nuevas maneras en que Dios está trabajando en el mundo. Por esta razón, nos esforzamos para crear todo un movimiento de iglesias que exalten a Cristo, centradas en el Evangelio hasta que todos los pueblos de Puerto Rico alegremente se incline ante en el nombre de Cristo.

Compromiso con la Comunidad Auténtica:

” Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma: y ninguno decía ser suyo algo de lo que poseía; mas todas las cosas les eran comunes..” Hechos 4:32

“Y el hombre y su mujer estaban desnudos y no se avergonzaban.” Gen 2:25

Las fuerzas de la cultura están creando una separación abismal en las relaciones profundas y significativas entre las personas, pero Dios nunca nos destinó existir a través de una vida llena de vergüenza mezclada con el aislamiento y, como seres humanos, nos hemos revelado a vivir de tal manera. Gracias a Dios, el Evangelio de Cristo crea una nueva clase de comunidad que es un refugio seguro para personas quebrantadas. Durante demasiado tiempo, la iglesia ha sido pretenciosa, y se identificó en contra de la gente necesitada por la cual Jesús vino al mundo a salvar.

En los 4 evangelios (los 4 primeros libros del Nuevo Testamento), se nos recuerda constantemente de la compasión que Jesús tuvo por las mujeres, los gentiles, y los necesitados. En el primer siglo vemos como en la comunidad romana, estos tres tipos de personas demográficamente hablando, representaban lo peor de los marginados. Y, sin embargo, en vez de sentir vergüenza por ellos, Jesús se les acerca amorosamente.
La Iglesia La Travesía desea encarnar la misma compasión que Jesús tuvo. Es fácil crear emocionalmente un velo entre la “vida real” y “vida de la iglesia” y, sin embargo, declarar audazmente que esta brecha no debería de existir. Si la gente está sufriendo, dudando, y temerosa en el “mundo real”, entonces queremos crear una comunidad honesta dentro del cuerpo de la iglesia, donde las emociones, y las necesidades, puedan ser exploradas con honestidad, sin el temor a las represalias.

Creemos que la iglesia no es un edificio, sino que es la gente misma. Tenemos el deseo de crear pequeños grupos donde la gente pueda crecer espiritualmente, intelectualmente y socialmente junta. Estos grupos están destinados a ser un refugio seguro para los heridos, los cínicos, los escépticos y quebrantados, para que todos puedan hablar honestamente sobre sus luchas con autenticidad contagiosa. Y esa autenticidad nos llevará a examinar conjuntamente la manera de aplicar el evangelio más profundamente a nuestras vidas.

Creemos que estos grupos incluso servirán como el medio principal para traer nuevas personas a nuestra familia de la iglesia. Al ver diferentes tipos de personas que se reúnen en el amor y el apoyo es, naturalmente, un esfuerzo de evangelización. El hombre fue creado para conocer a Dios y ser conocido por Dios. Cuando los recién llegados puedan experimentar ese tipo de intercambio maravilloso entre diferentes tipos de personas que se aman y aceptan sin mirar sus diferencias, ellos querrán ser parte de esa nueva familia — que existe con tal honestidad, que no existe en la tierra, excepto en la comunidad cristiana real.

*** En ocasiones, algunos de estos grupos pequeños, cuando por lo general sean creados para trabajar problemas específicos como la recuperación emocional, se convertirán en “grupos privados” y tendrán un período corto de tiempo***

Compromiso con la enseñanza centrada en la Biblia, Doctrinalmente sensible, y fundamentada en Cristo:


“Dios es Espíritu; y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren” Juan 4:24
“Pero tu habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina” Tito 2:1

“Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido” 1 Timoteo 4:6

Reconocemos que es posible (y de hecho existe) citar algunos versículos de las Escrituras, y luego sacar conclusiones sobre cómo “los cristianos” deben vivir. Y si bien pueden sonar “cristianas,” sabemos que como cualquier otra enseñanza moral no difiere de la manera en que los cristianos o paganos podrían vivir. En muchos casos, la manera de predicar la Biblia de esa manera no es diferente de las sectas (como los mormones y los Testigos de Jehová) que usan la Biblia para engañar a la gente haciéndoles creer que son cristianos “verdaderos”. Lamentablemente, muchas iglesias cristianas, tambiėn, predican de esta manera.

La Iglesia La Travesía se preocupa profundamente por ser doctrinalmente sensible, centrada en Cristo. Esta es la enseñanza en que se basa exclusivamente en la Biblia. Creemos que la predicación cristiana se centra fundamentalmente en la gracia que se manifiesta en la persona y obra de Jesucristo. Este tipo de predicación no es simplemente sobre “cómo hacer” las cosa, para portarse “cristianamente” o sobre “autoayuda” para tener una vida mejor. Cada pasaje de las Escrituras trae un testimonio de la gracia y el amor que se derramó en la cruz. Esto es así porque, si bien hay muchas historias en la Biblia, todas ellas están unidas por una línea argumental que revela el plan de rescate divino de Dios para salvar a la humanidad y su creación, haciendo nuevas todas las cosas. Esta historia de una sola línea tiene su punto culminante en la crucifixión y resurrección de Jesucristo. El Antiguo Testamento prepara adecuadamente al lector a que desee ese evento, y el Nuevo Testamento muestra perfectamente este evento, y explica su significado.

No hay ningún pasaje de las Escrituras que nos dice cómo podemos hacernos santos por nosotros mismos o por nuestras fuerzas ser agradables a Dios. Más bien, las Escrituras nos dicen lo que Dios ha hecho por nosotros – para que con confianza podamos descansar en su amor por nosotros y como resultado, tener vidas fructíferas que honren a Dios. La predicación que simplemente nos dice lo que “debemos” hacer sin mencionar lo que Cristo ha hecho para que podamos vivir para El, es una distorsión terrible de la historia bíblica (y no es la predicación cristiana en absoluto).

Algunos pueden señalar grandes porciones de la Escritura que ni siquiera mencionan el nombre de Jesucristo. ¿Cómo podemos predicar estos pasajes, sin proyectar nuestras ideas en ellos (isogesis) y darles significados no previstos por el autor original? Creemos que el contexto es parte del texto. Es decir, no hay texto en la Biblia que exista de forma aislada del mensaje bíblico general. Esto requiere la exégesis histórico-gramatical y de la teología bíblica para llegar a conclusiones adecuadas. A tal fin, con alegría y enseñamos de una manera cuidadosa para mantener las normas doctrinales correctas. Creemos que la doctrina es sumamente importante, no porque queramos inventar algún dogma superficial, sino más bien, para proteger la historia bíblica y las hermosas enseñanzas que se han transmitido a lo largo de los siglos, İQue tienen sus orígenes en los autores bíblicos! La herejía y el legalismo son el producto de los movimientos cristianos que no han podido mantener estos estándares doctrinales bíblicos. Estos movimientos han dejado de ser cristianos, si bien podrán pretender ser cristianos de nombre, solamente. Si bien no pretendo que la Confesión de Fe de Westminster sea infalible, sí creemos que es un documento confiable, digno de nuestra confianza, y con gusto utilizamos este documento histórico como marco de nuestra doctrina.

En resumen, todas las historias en las Sagradas Escrituras revelan la condición caída de la humanidad (o incompleta). Y la historia bíblica supone que, al poner al relieve el quebrantamiento de la humanidad, también implica la magnificencia de la misericordia y gracia de Dios, que, sólo por medio de Jesucristo, puede arreglar el problema del hombre. Por lo tanto, la predicación y la enseñanza de la Palabra de Dios debe exaltar a Cristo y la gracia centrada en El, de lo contrario, degenera en una enseñanza meramente moralista — y, por lo tanto, una religión sin una necesidad de Cristo Jesús.