El mensaje del evangelio es más radical de lo que te han enseñado. Dios dice: “Bienaventurados los pobres de espíritu,” no los “ricos en espíritu “. Si sientes el peso de tu pecado, por favor, recuerda que estamos aquí para ti. Este es el evangelio en pocas palabras: “Soy mas pecador, imperfecto y chavado de lo que nunca podría comprender, y sin embargo- -soy más aceptado y amado y estimado de lo que nunca podría esperar”.